Las bodas no me interesan por lo que aparentan, me interesan por lo que revelan.
En medio del ruido, siempre hay un instante que nadie se detiene a observar, una respiración profunda antes de caminar al altar, una mirada que pide calma, una risa que desarma los nervios, ahí es donde trabajo.
Mi forma de fotografía no invade, no interrumpe, no exagera, Construyo desde las emociones y el respeto por lo que está ocurriendo, la estética es importante, sí. Pero la honestidad lo es más.
No busco que tus fotos se vean como una boda perfecta, busco que sean como la tuya.